domingo, 22 de noviembre de 2015

Sin Mirar Atras, Ella Se Fue.

     Sin mirar atrás, ella se fue. Mientras se alejaba, la cabeza bajé. Recordando eso, pensé: Ya son un poco más de 477 días sin ella, de los cuales 2 días  lloré su alejamiento; de los cuales 30 días no me importó; de los cuales  445 días nunca deje de pensarla.
     ¿Acaso es hoy el día en que dejaré nuestras memorias enterradas a pesar de que ya no existen? Lo único que sé con certeza es que el impacto que tiene el partir de una persona a la cual amaste, es enorme y te cambia para siempre. Así trate de ver el lado bueno de todo esto, nunca va a ser posible llenar ese vacío que me dejó. Tal vez el drama abunda en estas palabras, pero de algo que siempre estaré consiente es que es que no se puede engañar al corazón, y lo que sentí por esa mujer era tan real como cada hora que pasaba sin dormir gracias a su ausencia. Tal vez vendrá alguien mejor, me repetían cientos de veces, son un poco más de dos años y lo único que cambio fue mi habilidad extra-humana de no pensarla, la cual falla más que mis ganas de volver a verla.
     Por su parte, no se mucho, lo que se es que ella es feliz mientras repite las mismas frases encima de los labios de otro hombre, las mismas frases que me susurraba a  mi cuando estábamos juntos . . .
     Si de algo estoy seguro es que aún que parezca que todo esta bien, siempre va a estar ella ahí, recordándome mis fallas, mis inseguridades, mi forma de actuar, mi dolor, mi resentimiento, mi ira, la persona que solía ser y la persona que soy hoy gracias a ella. También estoy seguro que la búsqueda de alguien mejor no a empezado y no empezará a menos que la deje ir, a ella y a todo nuestro pasado. 
     Esperó hacer de este escrito el fin del pasado y el inició de un nuevo capítulo en mi vida.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Me Respondió Un Extraño

El dejar atrás amigos de la secundaria o amigos de cualquier etapa de mi vida nunca fue tan duro para mi. Nunca sentí tanto apego hacia aquellas personas de las cuales me he distanciado, por que de cierta forma siempre pensé que volveríamos a encontrarnos y darnos cuenta que nada ha cambiado... Eso cambió en mi hace ya unos días.

Iba caminando atendiendo un par de pensamientos en mi cabeza, cuando de pronto un muy buen amigo de la secundaria, que no veía hace mucho, me divisó desde lejos y me saludó. Me acerqué a abrazarlo y a preguntar que tal está su vida hasta ahora. Mientras él respondía yo en mi cabeza recordaba en pequeños fragmentos: todos los momentos que pasamos tan bien en la secundaria, la banda que solíamos tener o cómo nos saltábamos de clase solo para hacer o escuchar música. Yo seguía pesando en todo esto, y entonces se empezó a levantar una voz que me preguntaba: "¿Y tú?, ¿cómo vas?... En ese momento me di cuenta de que estaba hablando con un extraño y cuando empecé a hablar sentí que estaba respondiendo a un desconocido que no tenía ningún interés en mi. Nos despedimos y continuamos con nuestras vidas. Mientras me alejaba pensaba en lo extraña que fue la situación para mi. ¿Qué hice mal? ¿He cambiado? ¿Quién fue el culpable de la distancia?.. En fin después de tantas preguntas, eliminando culpables y factores de relleno, llegué a la conclusión de que algunas amistades se desvanecen en el tiempo por el simple hecho de que estas ya no aportan más en la vida de uno.


Ahora entiendo que la mayoría del tiempo duele dejar amistades que alguna vez tuvieron mucha importancia aún sabiendo que tienen su fecha de vencimiento. Todo tiene un fin necesario, al menos yo lo veo así, por eso siempre podemos regresar a ver el lado bueno. Cada persona que llega a tu vida, llega para enseñarte más sobre ti mismo y esas personas que se quedan es por que aún tienen bastante por enseñarte.

domingo, 8 de noviembre de 2015

El Fruto de un Gran Trabajo


Para ser sincero nunca fui una persona muy productiva en mis años de secundaria y pensé que eso me iba a perseguir por el resto de mi vida. No tenía idea que tenía que hacer  para poder hacer bien las cosas. A un semestre de estar estudiando producción musical en la universidad, unos amigos me ofrecieron ser bajista de su banda que recién empezaba, En ese momento empezó una gran tarea para mí, para ellos, para nosotros como banda, trabajo duro se venía por delante, considerando que el proyecto iba enserio, no era una banda de secundaria más...era algo mas semi-profesional, por así decirlo. Los meses de ensayo pasaron y pues composiciones culminaban, empezaban a tener forma y nos sentíamos felices de lo que habíamos logrado, tener un propio sonido. El proyecto al fin tenía un Norte fijo, fue entonces cuando me di cuenta que podíamos todos juntos hacer más de lo que ya hemos hecho empujando limites cada vez mas allá. Todas lo negativo y positivo de cada ensayo, de cada acorde, cada melodía, todo el enojo y frustración toda la emoción y la euforia, todo lo que rodeaba a este grupo hasta este momento nos ayudó para así poder empezar para grabar nuestro primer material discográfico. Ahora estamos en el proceso de post-producción, un proceso largo y complicado, pero viendo esto en retrospectiva y viendo esto a futuro me doy cuenta que el fruto de un gran trabajo, ya sea personal o grupal, siempre es lo más satisfactorio en especial si es para cumplir un sueño que he tenido desde pequeño y tal vez estoy hablando por el resto de integrantes. Para ser sincero nunca fui una persona muy productiva, lo único que me faltaba era una gota de inspiración. Ahora cada vez que quiero hacer algo o  me siento obligado a hacerlo, miro atrás hacia todo lo que hecho por cumplir una pequeña meta y busco inspiración en la siguiente tarea.