Para ser
sincero nunca fui una persona muy productiva en mis años de secundaria y pensé
que eso me iba a perseguir por el resto de mi vida. No tenía idea que tenía que
hacer para poder hacer bien las cosas. A un semestre de estar estudiando
producción musical en la universidad, unos amigos me ofrecieron ser bajista de
su banda que recién empezaba, En ese momento empezó una gran tarea
para mí, para ellos, para nosotros como banda, trabajo duro se venía por
delante, considerando que el proyecto iba enserio, no era una banda de
secundaria más...era algo mas semi-profesional, por así decirlo. Los meses de
ensayo pasaron y pues composiciones culminaban, empezaban a tener forma y nos
sentíamos felices de lo que habíamos logrado, tener un propio sonido. El
proyecto al fin tenía un Norte fijo, fue entonces cuando me di cuenta que
podíamos todos juntos hacer más de lo que ya hemos hecho empujando limites cada
vez mas allá. Todas lo negativo y positivo de cada ensayo, de cada acorde, cada
melodía, todo el enojo y frustración toda la emoción y la euforia, todo lo que
rodeaba a este grupo hasta este momento nos ayudó para así poder
empezar para grabar nuestro primer material discográfico. Ahora estamos en el
proceso de post-producción, un proceso largo y complicado, pero viendo esto en
retrospectiva y viendo esto a futuro me doy cuenta que el fruto de un gran
trabajo, ya sea personal o grupal, siempre es lo más satisfactorio en
especial si es para cumplir un sueño que he tenido desde pequeño y tal vez
estoy hablando por el resto de integrantes. Para ser sincero nunca fui una
persona muy productiva, lo único que me faltaba era una gota
de inspiración. Ahora cada vez que quiero hacer algo o me siento
obligado a hacerlo, miro atrás hacia todo lo que hecho por cumplir una pequeña
meta y busco inspiración en la siguiente tarea.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario