Sin mirar atrás, ella se fue. Mientras se alejaba, la cabeza bajé. Recordando eso, pensé: Ya son un poco más de 477 días sin ella, de los cuales 2 días lloré su alejamiento; de los cuales 30 días no me importó; de los cuales 445 días nunca deje de pensarla.
¿Acaso es hoy el día en que dejaré nuestras memorias enterradas a pesar de que ya no existen? Lo único que sé con certeza es que el impacto que tiene el partir de una persona a la cual amaste, es enorme y te cambia para siempre. Así trate de ver el lado bueno de todo esto, nunca va a ser posible llenar ese vacío que me dejó. Tal vez el drama abunda en estas palabras, pero de algo que siempre estaré consiente es que es que no se puede engañar al corazón, y lo que sentí por esa mujer era tan real como cada hora que pasaba sin dormir gracias a su ausencia. Tal vez vendrá alguien mejor, me repetían cientos de veces, son un poco más de dos años y lo único que cambio fue mi habilidad extra-humana de no pensarla, la cual falla más que mis ganas de volver a verla.
Por su parte, no se mucho, lo que se es que ella es feliz mientras repite las mismas frases encima de los labios de otro hombre, las mismas frases que me susurraba a mi cuando estábamos juntos . . .
Si de algo estoy seguro es que aún que parezca que todo esta bien, siempre va a estar ella ahí, recordándome mis fallas, mis inseguridades, mi forma de actuar, mi dolor, mi resentimiento, mi ira, la persona que solía ser y la persona que soy hoy gracias a ella. También estoy seguro que la búsqueda de alguien mejor no a empezado y no empezará a menos que la deje ir, a ella y a todo nuestro pasado.
Esperó hacer de este escrito el fin del pasado y el inició de un nuevo capítulo en mi vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario